Anhedonia o por qué algunas personas no disfrutan de nada

27 febrero
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Imaginemos una situación: estás yendo con tu amigo al concierto que lleváis meses esperando y que incluso se trata de su cantante favorito. Llegados al lugar y ya metidos en materia, este pregunta constantemente por la hora porque ya tiene ganas de irse. Te resultaría extraño, ¿verdad? Y cuando decimos de un concierto hablamos de cualquier plan que en un principio le apetecía pero que en el momento del mismo no llega a mostrar el más mínimo atismo de alegría. Pensarías que es un aburrido quizá, pero lo cierto es que no se trata de eso, sino de que esa persona padece una incapacidad y es la de disfrutar.

La anhedonia es la incapacidad de sentir placer.

Es un síntoma común de la depresión, así como de otros trastornos de salud mental en el que algunas personas pierden la capacidad de sentir alegría. Por tanto, las cosas que alguna vez los satisfacían ya no son divertidas ni placenteras.

Tipos de anhedonia

Inmaculada Vázquez, psicóloga en Mundopsicologos.com, indica que la anhedonia puede presentarse en varios ámbitos:

Esfera personal: referido a la alimentación, la intimidad sexual y el propio cuidado en general.

Esfera social: desgana a la hora de relacionarse con otros miembros de la familia, entre amigos, o para conocer gente nueva.

«Los síntomas son la falta de vitalidad y de placer, es decir, la posibilidad de disfrutar. Si se produce en el ámbito personal, a quien la sufre no le apetece. Por ejemplo, alimentarse. Lo definitorio es la falta de placer en el proceso de alimentarse, aunque puede detectarse previamente. Entonces, hay una desgana, una falta de interés como por ejemplo en comer, y una de sus consecuencias es la falta de placer que se experimenta al realizar la actividad que estemos observando», comenta la experta.

Por otro lado, en el ámbito social hablamos de anhedonia cuando la persona «no desea estar con sus seres queridos» y, menos aún, involucrarse en actividades sociales con personas desconocidas. «Hay un retraimiento social. En la persona con anhedonia hay una vitalidad disminuida, hasta tal punto que el deseo y su recompensa, el placer, no existen», asegura Inmaculada.

Dejar atrás la anhedonia

Al igual que se puede superar una depresión o la ansiedad, la anhedonia también. Eso sí, es difícil que lo venza por sí misma. Tal como dice la experta en psicología, necesita el apoyo de su entorno y si es más acuciante necesita apoyo profesional.

El entorno juega, por tanto, un papel importante en la superación de esta incapacidad. al parecer, quienes tienen alrededor a alguien con anhedonia, con incapacidad para sentir placer, suelen sentir frustración. Inmaculada comenta que en la medida de lo posible «es recomendable que quienes están cerca se conozcan lo mejor posible a sí mismos» ya que de esta manera «podrán gestionar la frustración que sienten de una manera diferente y no la verterán sobre quien padece anhedonia. Para quien la sufre la frustración del entorno empeora su situación».

Además, insta a mantener una «buena conexión emocional» con la persona que ha tenido episodios de anhedonia. Así, cuando comienza a aparecer, su entorno puede detectarlo y actuar.

«La manera de actuar más efectiva es asumir que esa persona está sufriendo y lo que está haciendo es lo mejor que puede hacer en ese momento. Asimismo, desde el reconocimiento de la situación difícil que está atravesando, es de utilidad mantener el acompañamiento; es cuando más nos necesitan aunque pueda parecer lo contrario», recuerda la psicóloga. Este acompañamiento es en sí mismo de gran ayuda, aunque puede no tener efectos inmediatos. Finalmente, es útil también apoyar lo que a esa persona le provoque algo de vitalidad, por ejemplo, dar paseos por un cierto lugar. «Es desde la vitalidad desde donde se recupera el placer», afirma.

Por último, permanecer junto a esa persona y cuidar la relación con ella una vez que el episodio de anhedonia se ha superado es fundamental. Podría decirse, según Inmaculada Vázquez, que es la manera en la que podemos disminuir la probabilidad de que la anhedonia vuelva a aparecer.

Fuente: www.abc.es

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